River igualó 1 a 1 con Colón de Sante Fé por la 17ma. fecha del Torneo Clausura. Los goles fueron anotados por Fuertes, para el sabalero y Caruso, para el millonario. Ambos en el segundo tiempo. Está fuera de la promoción (debido a la derrota de Olimpo) pero depende otros resultados.
A pesar de que River arrancó el encuentro con más gente para la creación -Lanzini y Buonanotte por Acevedo y Pavone, respectivamente- le faltó la profundidad en el ataque, el punch que necesita este equipo para encontrar la explosión. Con grandes jugadores, pero sin esa claridad en los últimos 30 mts de la cancha.
Hoy JJ López, tras la suspensión de Acevedo, apostó por jugar solamente con Almeyda (gladiador) en el centro -algo retrasado para mi gusto, casi como tapón de los tres centrales- y Lanzini más adelante, acompañando en la creación a Lamela y Buonanotte. Erik, una especie de 11 adelantado, no tuvo su noche y Buonanotte, con el oficio de segundo delantero, estuvo algo desaparecido aunque tuvo destellos desequilbrando por derecha y haciendo un buen tándem con Ferrari. Esta apuesta de JJ tuvo sus frutos: River llegó de manera más directa al arco, sin embargo no tuvo ese peso ofensivo que hay que tener cuando atacás. Dió la sensación de que los defensas de Colón -y el resto de los equipos que vino jugando con este River- se sintieron tranquilos a la hora de defender ya que River es bastante previsible y poco profundo.
Colón jugó, dentro de todo, ordenado. Se llevó lo que fue a buscar al Monumental, aunque una distracción le costó el empate y otra falla defensiva casi lo deja sin nada. Rescato del equipo de Mario Sciaqua la solvencia de Isamel Quilez por la banda derecha; el buen partido de Prediger y el juego de Damián Díaz, distribuyendo la pelota -para buscar espacios claros en la defensa rival y abrir la cancha- y su habilidad técnica.
Párrafo aparte para la vigencia del Bichi Fuertes, que con 38 años sigue mostrando su constancia y su capacidad para hacer goles. Gran movimiento para sacarse de encima a Ferrero, asistencia de Díaz, y mejor definición, a tres dedos. Eso solo lo da la experiencia. Señor Nueve.
Para cerrar, me quedo con la imagen que resume el partido. En un momento dado, la transmisión muestra la imagen de un niño leyendo una revista (ojo, no hago apología del "no leer"). El hincha de River ha crecido viendo excelentes jugadores y han sido amantes del buen juego. Hoy, la situación incómoda (para mí, no es grave) que están vive la institución, permitió que el hincha con el páladar más exquisito tenga que ver este equipo, que claramente inclina la balanza hacia los aspectos defensivos (12 GC) por sobre los ofensivos (13 GF).
La solución: quizás si adelantaran más la líneas; liberaran a Lamela -y no estancarlo en la izquierda- para que juegue por todo el campo; usaran volantes por los costados -para no comprometer a Ferrari y JM Díaz a hacer la banda completa- que apoyen los ataques y (esto es cuestión de suerte) tener un delantero que "la meta", alivianaría estos problemas y traería un poco de paz a los hinchas, porque es el fútbol que quieren ver.

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