lunes, 25 de julio de 2011

El fútbol argentino en su peor momento

El fútbol argentino pasa por su peor momento. Ayer se ha decidido unificar los torneos de Primera división y B Nacional. En un movimiento de claro tinte político, demuestra que el fútbol argentino, como explique en mi post anterior, está podrido de raíz.
Desde donde se mire, esta decisión vislumbra la fuerte crisis futbolística que existe en nuestro fútbol.
Primeramente, los dirigentes de los clubes aceptan este bochornoso formato debido al ahogo que tienen las instituciones con deudas. Al aumentar el dinero entrante por los derechos televisivos -se habla de una suma de entre 1200 y 1600 millones de pesos- los equipos recibirán, notoriamente, más dinero, que permitirá sanear, en gran medida, la economía de los clubes.
Segundo, este proyecto presentado por la gestión actual e infinita de AFA es un claro "manotazo de ahogado" que se cubre sobre el manto de federalizar el fútbol -y algunos medios también lo venden como "por el descenso de River"-; aunque es una clara estrategia de Grondona para debilitar a Daniel Vila (que tampoco es un santo), candidato a presidente de la AFA. La Copa Argentina sí es federal; esto, no. Está visto que Grondona tiene sus seguidores fieles en todos los clubes; pero tampoco nadie se anima a plantarse y votar en contra -en la votación del proyecto, los presidentes de Vélez, Racing, All Boys y Newell's se abstuvieron; cuando, claramente, estaban en contra-.
En lo futbolístico, esta propuesta destruye aún más el nivel de nuestro fútbol, abollado por donde se lo mire. Semanas atrás escribía un post en donde explicaba que el fútbol a nivel clubes se había igualado para abajo. Este torneo hace eso. Iguala para abajo el nivel y la competitividad. La gran mayoría de los equipos va a jugar disponiendo de lo que haga el rival. Esa igualdad negativa termina de destruir la identidad de nuestro fútbol.
Hoy, el fútbol argentino dió el síntoma de que esto es terminal. Se necesita, de forma urgente, cambios en las autoridades de AFA. Autoridades que no vuelquen la administración económica a favor de sus intereses; que no rifen nuestra exitosa historia por cuestiones personales. La Asociación del Fútbol Argentino necesita, en la actualidad, todo. 



Explicación del torneo:

El torneo dispondrá de 38 equipos, divididos en 2 zonas de 19 y con un interzonal, que serían los clásicos o por disponibilidad geográfica (Boca-River, Racing-Independiente, Chacarita-Atlanta, etc). Tras las primeras 19 fechas, los cinco primeros de cada grupo y los 9 mejores posicionados en la general jugarán por el Torneo. El resto, jugará la zona "Competencia" en donde se decidirán los descensos. Descienden los cuatro peores promedios.
Si se aprueba en Octubre, esta temporada la primera división no tendría descensos. Solo los cuatro peores promedios, arrancarán con promedio 0 en la temporada 2012/2013. La clasificación a las copas queda igual.
En la B Nacional, solo se jugaría por los descensos. Van a descender los dos peores promedios del Interior y los dos de Bs As. Como consuelo, el campeón obtendrá una plaza para la Copa Sudamericana 2012.
Este año los torneos a ver son la B Metropolitana (donde están nucleados los equipos de Bs As) y el Argentino A (aquí están nuclados los equipos del interior del país) ya que los que ascienden, van directamente a Primera. Recordemos que, hasta ahora, ambos torneos corresponden a la 3ra división.

martes, 19 de julio de 2011

El fútbol argentino está podrido de raíz

  Quiero deternerme a reflexionar sobre la selección Argentina. Mucho se ha hablado desde la eliminación ante Uruguay; poco se ha dicho sobre una solución potable con miras a las próximas Eliminatorias para el Mundial 2014.
  Argentina tiene delanteros de élite, un mediocampo aceptable y una defensa en la que nigún convocado está entre los mejores del mundo.Omar Asad, contó una vez, que dirigió una prueba de juveniles en Vélez. De 300 chicos que se presentaron, solo el 10% eran defensores -el resto delanteros y volantes creativos-. Este dato implica que se debe cambiar el mensaje en los primeros pasos del jugador ya que piensan en el dinero que ganan sus referentes -la mayoría, delanteros-. Este orden decreciente, entonces, se ve desde las inferiores. Los entrenadores, para equiparar las líneas, deben convertir volantes carrileros y de recuperación, en laterales y centrales, respectivamente.
  Desde la renuncia de Pekerman post Alemania 06', tres entrenadores pasaron por el banco argentino: Basile, Maradona y Batista -nuestro verdugo Uruguay, en el mismo lapso de tiempo, mantiene aún al maestro Tábarez-. De los técnicos nombrados ninguno ha mostrado una identidad clara ni formar un grupo sólido. A Basile, según él, le "hicieron una cama"; Maradona no logró emitir bien su mensaje a sus dirgidos y Batista carece de autoridad y motivación, requisitos para unir un grupo. Además, con el pasar de los años se han seleccionado DT's con distintas raíces futbolísticas; solo se ampararon para elegir en los éxitos que tuvieron con clubes o por la gran referencia que fueron para la selección. Cabe aclarar, ante esto, que lamentablemente, por tradición e idiosincrasia argentina, los entrenadores están atados al éxito rápido y constante; dejando de lado los proyectos a largo plazo que, si son serios y con objetivos nítidos, traen grandes frutos.
  Así como los proyectos a largo plazo traen grandes beneficios, algunos son turbios y están manchados. Suelen estar cubiertos por títulos y encubiertos por organizaciones poderosas. Estamos hablando de la gestión de J. Grondona en la AFA. Más de 30 años en el poder no es bueno en ningún lado ni ámbito. El fútbol tampoco esta exento de eso. La gestión de Grondona ha debilitado el fútbol argentino; la esencia del fútbol de nuestro país. Nunca más se volverán a ver equipos como la Máquina de River, el Ciclón de Boedo, el Huracán de Menotti o el Boca de Lorenzo. La AFA ha dado un giro brusco hacia los negocios y el dinero fácil. Este cambio trajo efectos negativos en el que una persona, amparada por lacayos que reciben dinero extra, decide el rumbo en favor de sus propios intereses.

  Revisando estas tres partes del seleccionado (jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes) nos damos cuenta que el fútbol argentino está podrido de raíz. No servirá una tormenta fuerte y grandes rayos de luz para cambiar está situación. Eso solo cambiará lo externo, descuidando los problemas de fondo.
  Lo que hace falta es plantar un árbol nuevo -que crezca sano y sin bichos devastadores-. Se necesita un cambio rotundo en todos las ámbitos de nuestro querido deporte -incluido el periodismo-. Un cambio que va a traer esperanzas (por lo menos en mí) hacia el futuro, donde cada partido nos haga crecer y creer; y que cada crítica que reciba el seleccionado sea solo futbolística y nos permita seguir creciendo aún más
  Lo malo, es que no veo ese futuro cercano.

domingo, 17 de julio de 2011

Cementerio de los elefantes




Uruguay se clasificó a la semifinal de la Copa América tras derrotar a Argentina por penales 5 a 4. En el tiempo regular empataron 1 a 1 con goles de D. Pérez para los charrúas y de Higuaín para la albiceleste. El martes va con Perú, que derrotó en el suplementario a Colombia 2 a 0.

 
  Fue un partido vibrante. Era el clásico que la gente quería ver y que se esperaba por parte de los dos equipos, Argentina proponiendo y Uruguay disponiendo. 
  La Celeste jugó con esa identidad que tiene marcada desde sus inicios: Un medio combativo, una defensa férrea y delanteros eficaces y laboriosos. Un 4-4-2, compacto y solidario, donde los jugadores se mueven todos juntos –como una especie de abanico- para cerrar los espacios y presionar al rival. Su funcionamiento y planteo táctico fue sobresaliente ya que se hizo lo planeado para contrarrestar a los argentinos. Primero, corto el circuito Gago-Messi. Ambos jugaron un partido excelente, pero fueron pocas las veces que se asociaron y armaron juego para la albiceleste. Como segundo punto, la tarea de los delanteros fue genial. Suárez jugó un partido formidable. Un jugador pícaro, pillo, que sabe moverse en el frente de ataque, le causó enormes problemas a los centrales argentinos: inventó faltas (el árbitro Amarilla tuvo una pésima actuación), empujó el equipo adelante y generó algunas jugadas de riesgo. Forlán, un escalón más abajo, tuvo una buena actuación. Su falta de gol en la selección le está quitando confianza en los últimos metros, sin embargo fue clave en las pelotas paradas -que Uruguay dominó a piacere en las dos áreas-. Tercero, los medios jugaron un partido perfecto. Es un mediocampo aguerrido, que participa poco en el armado pero se para, releva y cierra de manera excelente. A Ríos y Pérez se dividen el campo, marcan en zona y relevan las subidas de sus compañeros. A. Pereyra y González se desdoblan y participan del ataque, aunque de forma secundaria, para tirar centros y ganar las divididas. Aún así, taparon las salidas de Zabaleta y Zanetti. Por último, y quizás lo más importante, la actuación de Muslera. Fue determinante, tapando pelotas que costaban la eliminación y, además, atajando el penal que marcó la diferencia en la serie.
  Lo más flojo fue Cáceres, marcando la punta izquierda, que no cumplió la tarea de frenar a Messi. Mas nunca se lo vió abatido por esa situación y, luego, se redimió con el penal mejor ejecutado de la serie.

   Argentina mereció ganar el encuentro. Simplemente porque fue el que propuso. Sin embargo, careció de la falta de definición y sufrió la notable actuación de Muslera. Argentina controló el partido, en cuanto a tenencia del balón pero no fue claro en los últimos 30 metros. Messi, claramente, fue el MEJOR de la cancha. Arrancando de puntero derecho, fue un karma para Cáceres y A. Ríos (cuando entraba por el centro). Sin embargo, en el segundo tiempo se tiró al medio –quizá por la expulsión de Pérez- para tener ventaja numérica en el centro del campo pero no tuvo la explosión del primer tiempo. Higuaín, por su parte, jugó un gran partido; fue el que más entero, fisicamente, terminó el encuentro. Entretuvo a los centrales, se ofreció para el juego e hizo el gol. Mérito suyo en el gol ya que se dió cuenta que Lugano y Victorino marcaban en zona -y no al hombre-, asi que solo se posicionó entre ellos y le marcó el pase a Lio. Agüero, no tuvo un buen partido debido a que el juego se concentro sobre la derecha y, además, tuvo un buen marcaje de M. Pereyra. Gago, tuvo otra destacada actuación. Lo más importante que hizo fue que Messi no se retrase tanto a buscar la pelota. Él, desde el mediocampo, distribuía el balón para el resto de sus compañeros –aunque, como dijimos arriba, los uruguayos cortaron el circuito con Messi-. Desde la expulsión de Mascherano hasta su lesión cumplió la labor de marcar en el medio, dejándole la pelota a Pastore.
  Párrafo aparte para los marcadores centrales que tuvieron una pésima actuación. Nunca supieron marcar a Suárez, perdieron todas en las pelotas paradas y se los notaba desconcentrados, como fuera de foco. Son dos grandes centrales, pero en el transucrrir de la copa nunca se los notó amalgamados, es decir,  jugando como pareja, algo que en esa posición es primordial.

  Argentina otra vez queda afuera de una competencia grande. En lo particular, no me duele los 18 años sin títulos, sino tener que esperar 3 años más para tener la esperanza de ganar un título importante en el que demostramos que no vamos a llegar como favoritos a ganarlo. Solo seremos un rival a respetar. Nada más.

lunes, 11 de julio de 2011

Ahora Sí


Argentina recuperó la memoria y goleó a Costa Rica 3 a 0, con dos goles de Agüero y uno de Di María. El equipo dirigido por el checho Batista finalizó segundo en su grupo y se cruzará en cuartos de final (Sábado 19.15 en Sta Fe) con el segundo del grupo C.

   Con tantos errores cometidos en el partido anterior frente a Colombia, Batista se vió obligado a cambiar nombres y esquema. Estos cambios le produjeron frescura al funcionamiento argentino, aunque en el primer tiempo -hasta el gol- siguió con problemas en la definición, en el pase a la red.
   El funcionamiento mejoró con la entrada de Gago al once inicial. Jugó un partido estupendo, distribuyendo el balón desde atrás, desmarcándose, ensanchando la cancha y siendo el único que comprendía que había que dársela a Messi, la figura del partido. La pulga metío dos asistencias, fue el conductor -el que quiere Batista- y fue determinante en los últimos metros, arrancando como puntero derecho hacia adentro.
   Sus compañeros de ataque jugaron muy bien. La diferencia fue que uno estuvo afinado (kun) y el otro falló las chances que tuvo (Higuaín), pero lo del Pipa fue meritorio ya que los centrales rivales tuvieron que enfocarse en el marcaje hacia él. Eso, permitió que el centro del ataque fuera más jugable para Messi, Gago y Di María. Agüero, por su parte, entendió mejor la tarea del extremo que Tévez, fue oportuno y contribuyó en el final del armado de ataque. Da la sensación que Kun es más moldeable.
    Di María jugó bien. Arrancando de volante izquierdo, se cerraba en tres cuartos para acompañar a Messi en la creación de juego. Además la velocidad en el traslado y en la gambeta del rosarino lastimaron el mediocampo tico.
   La defensa practicamente no tuvo problemas, aunque sigue siendo tibia, para mi gusto. Con otro equipo, más ambicioso y dinámico, puede tener serios problemas. Gran tarea de los laterales esta noche, con respecto al partido con Colombia. Se proyectaron con mucha claridad, alivianando la congestión del centro del campo. Eso sí, no hay que descuidarse a futuro en este aspecto porque esta noche las subidas no trajeron consecuencias defensivas graves.


El partido trajo, primordialmente, desahogo. La albiceleste necesitaba una señal que diga que este es el camino. Sin embargo, la verdadera Copa empieza en cuartos. Trabajar en la definición, en los acoples defensivos de los medios en la defensa y en cerrar espacios en los ataques del rival será lo que hay que trabajar con miras al partido del Sábado. Fue un gran partido del seleccionado, pero se vienen equipos más exigentes.

jueves, 7 de julio de 2011

Cero funcionamiento

  Argentina quedó en tablas con Colombia por la segunda fecha del grupo A de la Copa América. La albiceleste jugó mal y se retiró silbado del Brigadier López.
  La selección hizo todo lo que no debía hacer. El funcionamiento del equipo fue pésimo por donde se lo mire. Quiero arrancar por el mediocampo. Nunca lo vi tan distanciado. En este estilo de juego que propone Batista, el mediocampo es fundamental en todo aspecto: creación, distribución, recuperación y posicionamiento. Para lograr esto, los medios deben estar cerca, mostrarse cortos para así, tocar a piacere el balón y cuando se lo pierde ejecer presión. Anoche no fue así. Banega estaba parado por la derecha, Cambiasso por izquierda y Mascherano muy atrás. Nunca se juntaron para marcar al rival ni para tocar, que es lo obligatorio en este estilo. Colombia, pasaba fácil la mitad de cancha y hacia ancho el campo, abriéndolo aún más.
  Los laterales, nunca cumplieron la función que deben cumplir. Éstos deben ser la opción para abrir la cancha, ellos deben ser la opción de extremos en el ataque -para que los extremos se cierren y ayuden en el juego. Como se sabe, esto nunca sucedió en los 90'. Zanetti casi no subió y Zabaleta lo hizo sin criterio. A los pocos minutos arrancado el match. tras una subida de Zabeleta que complicó a Colombia, Bolillo Gómez dió la indicación para que Ramos y D. Moreno cambien de posición. El mediocampista de Hertha Berlín (Ramos), al ser más rápido, tapó con eficiencia las subidas del jugador de Manchester City. Tema solucionado.
   Los extremos (Lavezzi y Tévez) tuvieron una noche negra. Ninguno se mostró como opción de pase; trasladaron mucho la pelota, dependiendo de su empuje y no se juntaron con Messi en los últimos metros. La tarea de los extremos es clave en este estilo ya que con la participación de éstos en la creación de juego y en la tarea de presión para recuperar, el equipo consigue superioridad numérica en el campo.
   La tarea de Messi fue como todo el equipo, mala. El rosarino nunca gravitó en el juego por la mala actuación de sus compañeros y por el buen marcaje cafetero. La actuación de Messi fue como la todo el equipo, así que es imposible echarle la culpa, porque en realidad fallaron todos.

   Colombia: Hizo el plan perfecto. Pecó de ser poco ambicioso y certero en los ataques. Plantó un 4-1-4-1 que funcionó execlente. El tapón delante de la defensa (C. Sánchez) barría con todo lo que pasaba por el centro del ataque argentino. Zuñiga y Armero jugaron un partidazo, marcando y ofreciéndose como salida en todo momento. Sin embargo, rescató como figura a Falcao que hizo movimientos espectaculares en el ataque. Falcao se metía entre Milito y Burdisso pero después salía hasta la mitad de la cancha, arrastrando marcas que permitía que el equipo abra el campo, aprovechando los claros argentinos. Los cafeteros fueron verticales y veloces en el ataque y vieron en Romero su máximo enemigo. Al ser poco ambiciosos se conformaron con el empate pero Colombia mereció ganar.

Estamos convencidos que este es el camino que hay que seguir para ganar esta copa. Sin embargo, creemos que está muy mal en el plano del funcionamiento y que no encuentra los intérpretes apropiados para ejecutar este estilo. El ingreso de Pastore traería frescura a la distrubución y le daría un socio a Messi, más acorde a lo que juega la pulga. Un 4-2-3-1 con tres jugadores de buen pie (Messi, Pastore, Banega) que alimente a un centrodelantero (Tévez o Higuaín) sería una solución viable. Sin embargo, hay que trabajar. Requisito indispensable para lograr una mejor eficacia.

domingo, 3 de julio de 2011

Se igualó

  Argentina empató el Viernes pasado con Bolivia; hoy Brasil empató sin goles ante Venezuela. Estos resultados indican que el fútbol se ha igulado y que, ya no existen esas goleadas rotundas que, hasta en la década del 90' se daban. Lo que queda preguntarse es si ese emparejamiento se ha dado hacia arriba o hacia abajo. Es decir, si los conjuntos chicos han evolucionado o los equipos plagados de estrellas han involucionado.
  En el fútbol a nivel clubes los grandes han involucionado. Muchos factores determinan esto: sin ir más lejos, River descendió a la 2da división la semana pasada. También, merece un análisis más profundo al ver, por ejemplo, que los equipos "chicos" venden a sus jugadores al exterior sin usar de puente a los grandes, como sucedía en épocas pasadas. Esto se debe (y me aparto un poco de lo futbolístico) al gran avance de los medios de comunicación que permiten estar informado de cualquier evento al instante -entre esto, ver muchos partidos de cualquier liga-. Yendo a lo estrictamente deportivo, los grandes han tenido un bajón primordialmente por haber descuidado sus divisiones inferiores, donde realmente veo que lo físico domina las sesiones entrenamiento; y hay poco entrenamiento de pelota, de táctica, de plantear estrategias, cómo contrarrestar al rival, cómo hacer circular el balón por el campo, cómo tener supremacía numérica, etc.
  En cambio, veo que a nivel selecciones los patidos se han igualado debido a la evolución de las selecciones más chicas. El Viernes pasado, Bolivia le empató a la Argentina con un planteo formidable. Lo presionó en la mitad de la cancha, le cerró los espacios, marcó al mejor hombre del rival de manera perfecta y contragolpeó a la Argentina cuando quedaba mal parada. Hoy, Venezuela empató con Brasil, practicamente con la misma receta con la que el equipo del altiplano usó frente a la albiceleste -con el agregado de Renny Vega como figura-. Además, no nos olvidemos de Costa Rica (vino de invitado y con un sub 23), que le cerró bien los espacios a Colombia, que solo ganó por un gol (gran diagonal de Ramos que demuestra lo que tiene que hacer un extremo, el pique de afuera hacia adentro).No nos llevamos de estos tres partidos para plantear esto, no. Por ejemplo,en las últimas eliminatorias, 8 de 10 selecciones todavía tenían chances de clasificar en la anteúltima fecha.
  En el marketing, hay una técnica llamada análsis FODA. Con esta técnica una empresa observa sus Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Esto se asemeja mucho a lo que observamos en las selecciones que han evolucionado. Se plantearon como explotar sus fortalezas -Bolivia sabe que lo mejor que hace es cerrar espacios-; reconocer sus debilidades -escaso ataque-; que llevará a aprovechar sus oportunidades y contrarrestrar las amenazas que tendrán.
  Celebró la evolución de las selecciones nacionales "chicas" porque se han ganado el respeto de sus rivales. Aunque deseamos profundamente que esta evolución se gradual, y que pronto veamos a estos equipos manejar la pelota, tener posesión de balón y ser ofensivos y que, demuestren que ya no se gana con la camiseta.

domingo, 26 de junio de 2011

Ascendió Belgrano

  Belgrano de Córdoba vuelve a primera división luego de 5 años, tras empatar con River 1 a 1. Recordemos que el pirata ganó, en la ida, 2 a 0.
  El partido fue vibrante. River tenía que vencer por 2 goles de diferencia y, arrancó ganando con gol de Pavone a los 5' del 1º tiempo. Ese gol, hizo que Belgrano se empezara a replegar desde el comienzo.
  River, por su parte, parecía otro: a pesar de estar desesperado, controlaba a criterio el partido. Solo faltaba que Lamela se haga cargo de la distribución ya que lo salteaban en el proceso de ataque, con pelotazos y jugando por los costados. Sin embargo, JJ hizo lo que se pidió alguna vez desde acá: soltar a Lamela y no estancarlo en la izquierda. Por su parte, los tres de abajo atentos y el mediocampo superaba a Belgrano, con buenas actuaciones de Acevedo y Pereyra, sobre todo.
   El equipo de Zielinski mantuvo la calma en cuanto a la disposición táctica pero no desde el juego: los defensores salían mucho y cortaban con faltas fuertes los avances del millonario. Aún así, planteó el partido como se esperaba. Cuatro defensores, un cinco tapón entre los centrales y otro que persiga a Lamela, una opción de salida (F. Vázquez) y un solo punta -que hizo poco porque casi no le llego la pelota-. Me quiero detener en Vázquez: exquisito jugador con una riqueza técnica fantástica pero que jugó el partido como si se estuviera mostrando ante empresarios (lo mismo tiene un futuro bárbaro). En el 2º tiempo luego del empate pirata - tras un grave error de la defensa- Belgrano defendió al extremo la ventaja. Vázquez ya se metía como un doble 5 junto a Farré y Pereyra hacía lo que podía. Así, aguantó los embates del rival.
  La figura de Belgrano fue el uruguayo Rodríguez: jugó el partido como se lo dispuso su DT. Metió, marcó y recuperó. Además, quiero destacar la entrada de Andrizzi en el complementario porque jugó mejor que Maldonado en cuanto a ofrecerse como salida y tapar las subidas por ese sector.
  Desde aquí no haremos demagogia con el descenso de River. Está jugando con un sistema que tiene ascensos, descensos y promociones mediante promedios. Podía pasar y pasó. Es previsible que se centren en un equipo grande que jugó la promoción por 1ra. vez -los cordobeses jugó cinco- pero nunca (nunca, eh) le dieron la total relevancia a un equipo que, con méritos propios, jugó y ganó esta serie.
  Felicitaciones a Belgrano de Córdoba y ánimos para los hinchas de River: ese club es muy grande para caerse.


PD: increiblemente en el buscador de imágenes de google no había ninguna foto alusiva a Belgrano. Todas eran referidas al descenso de River Plate.